-El Señor Jesucristo no busca admiradores sino seguidores.
- Nunca menosprecies a tu prójimo, porque podría ser el hijo pródigo.
El que crea en la reencarnación que se escriba en su testamento como único y legítimo heredero.
El diablo nos convence de los pecados de los otros, y el Espíritu Santo nos convence de los propios.
La verdad no se encuentra por preguntas sino por obediencia. |